Hoja Parroquial - Encuentro Nº 311

01/03/11
Carta del Párroco

Queridos amigos

El evangelio de hoy (Mt 7, 21-27) cierra el llamado Sermón d la Montaña, tan importante, que ha sido el tema obligado de los últimos cinco domingos, (ver HP 206-210). Y lo cierra con dos parábolas, que apuntan a lo mismo, si bien insistiendo cada una en un aspecto distinto. En la primera (Mt 7, 21-23) y como era de esperarse, nos hace una seria advertencia para que su enseñanza (el Sermón de la Montaña con las Bienaventuranzas) no caiga en saco roto. Nos dice además quién es un verdadero discípulo suyo. En la segunda parábola (Mt 7, 24-27), teniendo a la vista lo que entonces pasaba (y lo que aún ahora pasa), invita a construir la vida sobre roca (la enseñanza del Sermón de la Montaña) y no sobre la arena de una torrentera (las enseñanzas del mundo).

En relación con la primera parábola, Jesús nos pide que su enseñanza no sea desvirtuada y menos pasada por alto o ignorada. Que no la reduzcamos a suspiros y buenas palabras como ¡Señor, Señor, cuánto te amo! Al respecto, lo que Jesús nos dice es escalofriante, sobre todo puesto como está puesto en la hora del juicio final: “¡No les conozco. Apártense de mí, malvados!” Suena terrible y entonces sonará aún más terrible. De la llamada de atención del Señor, se deduce que un cristiano no es el que dice buenas palabras, pues pueden estar vacías, ni el que hace buenas obras (hasta milagros), pues pueden ser ilusorias  -buenas para otras, pero que a él le resbalan. Un cristiano es el que abre su corazón a Dios y permite que su gracia actúe en él, viviendo la perfección de las Bienaventuranzas y dando frutos de vida eterna, que es en lo que consiste el hacer la Voluntad de Dios.

En la segunda parábola, Jesús abunda positivamente en la necesidad de asimilar su enseñanza y de ponerla en práctica (construir la vida sobre ella). Quien lo hace, dice, construye sobre roca y muestra ser sabio y prudente. Quien no lo hace, construye sobre arena  -la torrentera, como era (y es) la costumbre-, y muestra ser un necio. Les transcribo lo que dice San Vicente de Paul a este propósito, al fundamentar la vida espiritual de sus misioneros: “Ante todo, todos se esforzarán por convencerse de esta verdad: que la enseñanza de Jesucristo nunca puede engañar, mientras que la del mundo es siempre engañosa… Por eso la Congregación hará profesión de obrar siempre según las máximas de Jesucristo, y nunca según las del mundo”.

Hombre práctico, San Vicente añade algo importante al dicho de Jesús: 1. Que tenemos que estar convencidos, seguros, de que sólo la Palabra de Dios es ciento por ciento creíble, soporte y fuente de la verdad; y 2. Que sólo con esfuerzo y empeño, poniendo toda nuestra voluntad, lograremos ese convencimiento. Sobre todo hoy, cuando el relativismo, las medias verdades y hasta las mentiras, nos bombardean continuamente  con  los medios de comunicación y los grupos de poder. El aborto y la eutanasia, el matrimonio homosexual y la ideología de género, Dios nos guarde de construir nuestra vida personal y social sobre tales aberraciones.

Noticias

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FELIZ CUMPLEAÑOS, P.JAVIER.
Los cumple hoy y le deseamos que pase un hermoso día. Al mismo tiempo le pedimos al Señor que le dé muchos años más de vida saludables y fructuosos. La eucaristía por su salud la celebraremos el lunes 7, a las 6.30, teniéndose a continuación un fraternal compartir en el salón parroquial. Estamos todos invitados y se espera la asistencia de muchos, particularmente de los Grupos Pastorales y amigos. El P. Javier es vicario de la parroquia, superior de la comunidad y Director Provincial de las Hijas de la Caridad. Que el Señor lo bendiga y bendiga su trabajo.

MIERCOLES DE CENIZA
Será el 9, dando inicio a la Cuaresma, con la imposición de la ceniza en todas las misas: 11 a.m. y 6.30 y 7.30 de la tarde. Conviértete y cree en el Evangelio, dice el sacerdote al imponer la ceniza bendita en la frente. Amén, así sea, le responden los fieles. y el mandamiento del ayuno y la abstinencia. Las lecturas de la misa (profeta Joel (2, 12-18) y evangelista Mateo (6, 1-6. 16-18), nos hablan de oración, penitencia y ayuno. La Bendición e Imposición de la Ceniza es un sacramental, que nos predispone a reflexionar y a comprometernos con el Señor. Es costumbre muy buena participar en el viacrucis todos los viernes de la Cuaresma.

El ayuno y la abstinencia de carne lo tenemos el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo, siendo los dos únicos días del año, que han quedado como obligatorios, desde los 18 a los 70 años. La abstinencia, que obliga en todos los Viernes de Cuaresma, puede ser reemplazada por alguna obra de caridad o alguna oración.

VIA CRUCIS EN LOS VIERNES DE CUARESMA

Los celebraremos a las 6 de la tarde, los viernes 12, 19, 26, 1º, 8, 15, 22, recordando que la Cuaresma es un tiempo de gracia para acompañar al Señor. Y que acompañarlo en su camino de la cruz, es algo que El aprecia y agradece mucho. Les esperamos. 

CALENDARIO LITÚRGICO DE LA CUARESMA Y PASCUA

La Cuaresma va del Miércoles de Ceniza, (9 de marzo) hasta el Jueves Santo (21 de abril). La Semana Santa empezará el Domingo de Ramos (17 de abril), siendo su tiempo principal el Triduo Sacro (días 21, 22 y 23 de marzo). El Tiempo Pascual comenzará con el Domingo de Resurrección (24 de abril) e irá hasta el domingo 12 de junio, solemnidad de Pentecostés. Son 50 días, que son como uno solo, celebrando al Señor Resucitado. Nos reencontraremos con el Tiempo Ordinario, en su 11ª semana, el lunes 13 de junio, fiesta de S. Antonio de Padua.

CONSEJO PASTORAL PARROQUIAL

Lo tendremos el martes 8 a las 7.30 p.m. Con la participación de los Coordinadores de Grupo y un Delegado de los mismo. Llevar el Informe de Febrero y el Proyecto de Trabajo 2011

 CATEQUESIS PARA NIÑOS, JÓVENES Y ADULTOS

Las inscripciones se vienen haciendo en Secretaría, según los requisitos, que aparecieron en la Hoja Parroquial 310, del domingo 26 de febrero, y que pueden ver en la gigantografía de la entrada de la iglesia y en los afiches de las vitrinas. Los niños y jóvenes deben ser feligreses de la parroquia o estudiar en colegios del vecindario. En cuanto a los adultos, estos deben ser trabajadores/as con 18 años o más. Su preparación va desde el bautismo hasta el matrimonio, incluidos desde luego la Primera Comunión y la Confirmación. Por favor pasar la voz.

Tema

Tema

                                      MISIONES EN TIEMPOS DE PERSECUCIÓN
La Intención Misionera,
propuesta por el Papa para marzo, reza así: “Para que el Espíritu Santo dé luz y fuerza a las comunidades cristianas y a los fieles perseguidos o discriminados a causa del Evangelio en tantas regiones del mundo” Al respecto, transcribo el comentario que nos trae la Agencia Fides, 25/2/2011).
              La persecución ha sido algo connatural a la Iglesia desde su fundación. Casi podemos decir que es parte de su esencia. Desde que el Señor dijo: “si a Mí me han perseguido, también a ustedes los perseguirán” (Jn 15, 20), todo fiel cristiano, y toda comunidad cristiana debe saber que será objeto de persecución. El Santo Padre Benedicto XVI reafirma esta idea cuando dice: “La Iglesia sigue el mismo camino y sufre la misma suerte de Cristo, porque no actúa según una lógica humana o contando con las razones de la fuerza, sino siguiendo la vía de la Cruz y haciéndose, en obediencia filial al Padre, testigo y compañera de viaje de esta humanidad” (Mensaje para la Jornada Mundial de las Misiones 2009, n.4).

San Agustín decía: “La luz, que es amable a los ojos sanos, es odiosa a los enfermos”. La Iglesia, cuando vive fielmente el mensaje de Cristo, llega a ser verdaderamente “luz del mundo”, y por eso, produce incomodidad en los ojos enfermos. Cuando la Iglesia predica el Evangelio sin recortes, se convierte en “sal de la tierra” que produce escozor en las heridas. No podemos pasar por alto que cada uno de nosotros debe también poner su vida a la luz del Evangelio y sufrir el escozor de la sal, puesto que debemos vivir en constante espíritu de conversión, dejando de lado las incoherencias que frecuentemente acompañan nuestra vida. De otra manera, seremos solamente sal que se ha desvirtuado, y que ya no sirve sino para ser arrojada en el camino, para que la pisen los que pasan por él.

La persecución estuvo presente en la vida de Jesús y de la Iglesia naciente. En la época en que se escribió el libro del Apocalipsis, la Iglesia vivió un tiempo de persecución, tribulación y desconcierto para la Iglesia (cf. Ap 1, 9). Pero en la visión del apóstol S. Juan se proclama una palabra de esperanza: “No temas, soy yo, el Primero y el Ultimo, el que vive. Estuve muerto, pero ahora estoy vivo por los siglos de los siglos, y tengo las llaves de la Muerte y del infierno” (Ap 1, 17-18). Junto a la presencia constante de Cristo, que ha vencido el sufrimiento y la muerte con su resurrección, la Iglesia encuentra la fuerza para perseverar, aún en medio de la persecución, en el don precioso del Espíritu Santo: “Recibirán la fuerza del Espíritu Santo, y serán mis testigos” (Hc 1, 8). El Espíritu asiste con el don de fortaleza a quienes tienen que manifestar su fe en Cristo en medio de la oposición, y sostiene a los creyentes para que puedan llegar al testimonio supremo del martirio, si fuera necesario.

Las formas de persecución son diversas en las distintas partes del mundo. En algunos países se utiliza la violencia física, la coacción, las amenazas. En las culturas occidentales de hoy, se utiliza la burla, el descrédito, el insulto y se intenta ridiculizar todo lo cristiano. Que el Espíritu Santo haga de los católicos testigos auténticos de Cristo, coherentes con el Evangelio, hombres que no se acomodan a este mundo (cfr. Rom. 12, 2). Sólo quien está dispuesto a sufrir por la confesión del nombre de Cristo, puede ser verdaderamente discípulo suyo.


Archivo de la Hoja Parroquial

A continuación el archivo con los números anteriores de la Hoja Parroquial Encuentro

Hoja Parroquial - Encuentro Nº 506
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 503
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 501
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 500
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 499
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 497
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 496
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 495
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 493
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 494
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 200
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 200
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 482
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 480
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 479
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 478
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 477
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 476
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 474
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 473
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 472
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 470
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 471
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 469
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 468
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 466
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 465
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 464
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 462
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 461
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 463
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 460
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 458
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 457
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 456
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 455
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 455
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 454
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 453
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 450
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 452
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 451
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 450
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 449
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 448
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 447
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 446
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 445
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 444
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 443
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 442
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 441
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 440
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 439
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 438
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 437
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 436
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 435
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 434
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 433
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 432
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 430
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 429
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 428
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 427
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 426
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 425
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 424
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 423
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 422
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 421
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 420
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 419
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 417
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 416
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 415
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 414
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 412
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 411
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 410
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 409
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 408
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 407
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 406
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 405
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 404
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 403
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 402
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 401
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 399
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 398
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 397
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 395
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 394
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 392
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 391
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 390
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 389
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 388
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 387
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 386
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 385
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 384
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 383
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 382
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 381
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 380
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 379
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 378
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 377
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 376
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 375
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 374
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 373
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 372
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 371
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 370
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 369
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 368
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 366
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 365
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 364
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 363
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 362
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Hoja Parroquial - Encuentro Nº 360
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 359
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Hoja Parroquial - Encuentro Nº 356
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Hoja Parroquial - Encuentro Nº 340
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Hoja Parroquial - Encuentro Nº 337
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Hoja Parroquial - Encuentro Nº 333
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Hoja Parroquial - Encuentro Nº 328
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Hoja Parroquial - Encuentro Nº 326
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 325
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 324
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 323
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 322
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 321
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 320
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 319
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 318
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 317
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 316
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 315
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 314
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 313
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 312
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 311
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 310
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 309
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 307
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 304
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Hoja Parroquial - Encuentro Nº 273
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 272
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Hoja Parroquial - Encuentro Nº 270
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 269
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 268
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 267
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 266
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 265
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 264
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Hoja Parroquial - Encuentro Nº 261
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 260
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 259
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 256
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 258
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 257
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 255
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 254
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 253
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 252
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 251
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 250
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 249
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 248
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 247
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Hoja Parroquial - Encuentro Nº 237
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 236
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 235
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 234
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 233
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 232
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 231
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 230
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 229
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 228
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 227
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 226
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 225
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 224
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 223
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 222
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 221
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 220
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 219
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 218
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 217
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 216
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 215
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 214
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 213
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 212
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 211
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 210
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 209
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 208
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 207
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 206
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 205
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 204
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 203
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 199
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 198
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 197
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 196
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 195
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 194
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 193
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 192
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 191
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 190
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 189
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 188
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 187
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 186
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 185
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 184
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 183
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 182
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 181
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 180
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 179
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 174
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 173
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 172
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 171
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 170
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 169
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 168
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 167
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 166
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 165
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 161