Hoja Parroquial - Encuentro Nº 205

20/02/09
Carta del Párroco

Queridos amigos

El paralítico del evangelio de Marcos (Mc 2, 1-12) es un hombre de suerte, que además merece nuestra eterna gratitud. Hombre de suerte, porque a la hora de la verdad cuenta con un equipo de familiares y amigos, ingeniosos y audaces, que logran ponerlo a los pies de Jesús (Mc 2, 3-4). Y hombre de suerte, porque es el único caso de los evangelios, en que, de un modo claro, Jesús sana su alma y cura su cuerpo. Y ahí lo ven, saliendo campante por la puerta grande de la casa, con la camilla a la espalda, mientras la gente asombrada le va haciendo calle. Mientras tanto al interior quedó la embarrada, como dice la gente.

¿Qué había pasado? Pues que cuando Jesús perdonó sus pecados al paralítico  -“hijo, le dijo, te perdono tus pecados”-, los maestros de la ley, que estaban allí, empezaron a molestarse y a llamarlo blasfemo: “¡Sólo Dios puede perdonar pecados!” , decían en sus adentros. Así es, les contestó Jesús, y con un argumento a pari, como dicen los filósofos, les hizo ver quién realmente era Él. ¿Qué es más de Dios, les preguntó, perdonar los pecados al paralítico o decirle levántate, toma tu camilla y anda? Pues para que vean que tengo poder para perdonar los pecados, levántate, le dijo al paralítico, toma tu camilla y vete a casa. La gente quedó más que asombrada.

Y nosotros quedamos superagradecidos, porque Jesús, que demostró tener poder para perdonar pecados, dio ese mismo poder a sus apóstoles (Jn 20, 21). No por ser Pedro o Andrés o Juan o… sino por cuanto eran y representaban la Iglesia, que es quien, por la acción del Espíritu Santo, confiere hoy ese perdón a sus sacerdotes. En su relato, dice Marcos que la gente glorificaba a Dios por el poder que había dado a los hombres. Nunca hemos visto nada parecido (Mc 2, 12). Me pregunto cuánto apreciamos hoy ese poder, dado a los hombres, de perdonar pecados. Y aún hasta si lo apreciamos en algo…

Es voz común que hoy comulgan muchos, y confiesan pocos. ¿Por qué piensan ustedes que será? Algunos dicen que porque se peca menos. ¿Se peca menos, de verdad? ¿O es que simplemente ya no se sabe qué es pecado? Se está perdiendo  -y muchos parecen haberla ya perdido- la noción y la conciencia de pecado. Algunos llaman errores a los pecados y no les dan mucha importancia. Hay mucha desorientación a la hora de sopesar si una acción es no pecaminosa, pero lo que más daño está haciendo es la falta de voluntad para no caer en la tentación, y el relativismo o el qué más da una cosa que otra.

Lo peor de todo, es el no amar a Dios sobre todas las cosas. De aquí, los desamores o pecados. Empecemos por amar a Dios con todo el alma y empezaremos a odiar el pecado y a apreciar y buscar el perdón que Dios nos da en el sacramento de la confesión.

Noticias

Noticias

MIÉRCOLES DE CENIZA e INICIO DE LA CUARESMA. Será el próximo miércoles 25. La bendición e imposición de la ceniza, como símbolo cuaresmal, la haremos en todas las misas de ese día. En la Capilla de las Hijas de la Caridad será en la misa de 7 de la mañana.

AYUNO 2009
En su mensaje para la Cuaresma de este año, el Santo Padre, insiste en el ayuno e invita a retomar la práctica del ayuno cristiano. Con todo esto se trata de liberar el corazón, adquirir el dominio de nosotros mismos, ayudar al prójimo con el ahorro de nuestras privaciones y prepararnos para una mejor celebración de las Fiestas Litúrgicas, empezando por los domingos. Leer lo que sobre el ayuno se dice en el TEMA. En la actual disciplina de la Iglesia, el mínimo de ayuno que se nos pide se centra en: el Miércoles de Ceniza, el Viernes Santo y los llamados Viernes Penitenciales. De todo esto se habla en los apartados siguientes.

AYUNO Y ABSTINENCIA EL MIERCOLES DE CENIZA Y EL VIERNES SANTO
El ayuno consiste en hacer una sola comida fuerte al día. La abstinencia consiste en no comer carne; sí se puede comer pescado. La abstinencia obliga a partir de los catorce años y el ayuno obliga desde los dieciocho hasta los cincuenta y nueve años de edad, incluidos.

AYUNO EN LOS VIERNES PENITENCIALES DEL AÑO
Son “penitenciales” todos los viernes del año. Pero en América Latina, la penitencia de esos viernes se cumple: bien absteniéndose de comer carne u otras cosas, bien haciendo obras de caridad (como visitar algún enfermo, ayudar a alguien en necesidad, etc.) y/o bien con prácticas de piedad (como rezar el Rosario, hacer el Viacrucis, etc. ).

VIACRUCIS EN LOS VIERNES DE CUARESMA
Los celebraremos a las 6 de la tarde, empezando por este viernes 27, que coincide con el Día de las Apariciones de Ntra. Sra. de la Medalla Milagrosa. Recordemos que la Cuaresma es un tiempo de gracia para acompañar al Señor. Y que acompañarlo en su camino a la cruz, es lo que El más aprecia y agradece. Les esperamos. (Ver el Rol de los Grupos Responsables de estos viacrcis)

ROL DE LOS GRUPOS RESPONSABLES DE LOS VIACRUCIS DE LOS VIERNES DE CUARESMA
Viernes 27.02:
Liturgia y Vocaciones. Viernes 6.03: Asociación de la Medalla Milagrosa (AMM), Apostolado de la Oración (AO) y Juventud de la Medalla Milagrosa (JMV). Viernes 13.03: Voluntariado Vicentino y Conferencia de San Vicente de Paul. Viernes 20.03: Equipo Misionero y Grupo Carismático (RCC). Viernes 27.03: Ministros Extraordinarios de la Comunión (MEC), Catequesis y Grupos Juveniles (CAPHONU y JUPSI).

HASTA APRENDER LA RESPUESTA: Sacerdote: OREN HERMANOS…
RESPUESTA: EL SEÑOR RECIBA DE TUS MANOS ESTE SACRIFICIO, PARA ALABANZA Y GLORIA DE SU NOMBRE, PARA NUESTRO BIEN Y EL DE TODA SU SANTA IGLESIA.


Tema

CUARESMA 2009. MENSAJE DEL PAPA BENEDICTO XVI

Para la Cuaresma el Papa suele enviar un Mensaje señalando la importancia de este tiempo litúrgico e invitando a participar fervorosamente en él. Suele también poner de relieve algún aspecto del Mensaje, para que sea como la clave de lectura del mismo y el detalle de lo que tendremos que hacer y lograr. Para este año la insistencia y la invitación es EL AYUNO, “que nos ayuda a superar nuestro egoísmo y a abrir el corazón al amor de Dios y del prójimo''

Fundamentando su deseo de reflexionar este año especialmente sobre el valor y el sentido del ayuno, subraya que la Cuaresma nos recuerda “los cuarenta días de ayuno que el Señor vivió en el desierto antes de emprender su misión pública”. Además, las Sagradas Escrituras y toda la tradición cristiana enseñan que el ayuno es una gran ayuda para evitar el pecado y todo lo que induce a él. Por eso, en la historia de la salvación encontramos en más de una ocasión la invitación a ayunar. Del Antiguo Testamento, recuerda cómo ya en las primeras páginas “el Señor impone al hombre que se abstenga de consumir el fruto prohibido” (Gen 2,17).  Del Nuevo Testamento, recuerda cómo Jesús corrige la actitud de los fariseos sobre el ayuno y rescata su valor y sentido verdaderos. (Mtg 6,16-18)

El verdadero ayuno tiene como finalidad comer el “alimento verdadero”, que es hacer la voluntad del Padre. Privarse del alimento material facilita una disposición interior a escuchar a Cristo. Con el ayuno y la oración permitimos que venga a saciar el hambre más profunda que experimentamos en lo íntimo de nuestro corazón: el hambre y la sed de Dios. Al mismo tiempo, el ayuno nos ayuda a tomar conciencia de la situación en la que viven muchos de nuestros hermanos, dice el Papa. Ayunar por voluntad propia nos ayuda a cultivar el estilo del Buen Samaritano, que se inclina y socorre al hermano que sufre. Al escoger libremente privarnos de algo para ayudar a los demás, demostramos concretamente que el prójimo que pasa dificultades no nos es extraño.

Al respecto el Papa anima a las parroquias y demás comunidades a intensificar durante la Cuaresma la práctica del ayuno personal y comunitario, cuidando asimismo la escucha de la Palabra de Dios, la oración y la limosna. Este fue, desde el principio, el estilo de la comunidad cristiana, en la que se hacían colectas especiales, y se invitaba a los fieles a dar a los pobres lo que, gracias al ayuno, se había recogido. También hoy hay que redescubrir esta práctica y promoverla, especialmente durante el tiempo litúrgico cuaresmal.

En nuestros días y en una cultura marcada por la búsqueda del bienestar material, el ayuno es visto sólo como medida terapéutica para el cuidado del propio cuerpo. Está claro que ayunar es bueno para el bienestar físico, pero para los creyentes es, en primer lugar, una “terapia” para curar todo lo que les impide conformarse a la voluntad de Dios. El ayuno representa una práctica ascética importante, un arma espiritual para luchar contra cualquier posible apego desordenado a nosotros mismos. El ayuno tiene como último fin -señala el Papa-, ayudarnos a cada uno de nosotros, como escribía el Papa Juan Pablo II, a hacer don total de uno mismo a Dios. Por lo tanto, que en cada familia y comunidad cristiana se valore la Cuaresma para alejar todo lo que distrae el espíritu y para intensificar lo que alimenta el alma y la abre al amor de Dios y del prójimo.


Archivo de la Hoja Parroquial

A continuación el archivo con los números anteriores de la Hoja Parroquial Encuentro

Hoja Parroquial - Encuentro Nº 506
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 503
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 501
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 500
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 499
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 497
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 496
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 495
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 493
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 494
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 200
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 200
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 482
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 480
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 479
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 478
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 477
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 476
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 474
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 473
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 472
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 470
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 471
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 469
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 468
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 466
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 465
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 464
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 462
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 461
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 463
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 460
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 458
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 457
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 456
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 455
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 455
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 454
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 453
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 450
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 452
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 451
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 450
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 449
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 448
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 447
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 446
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 445
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 444
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 443
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 442
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 441
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 440
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 439
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 438
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 437
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 436
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 435
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 434
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 433
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 432
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 430
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 429
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 428
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 427
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Hoja Parroquial - Encuentro Nº 423
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Hoja Parroquial - Encuentro Nº 421
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 420
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 419
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 417
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 416
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 415
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 414
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 412
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 411
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 410
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 409
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 408
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 407
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 406
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 405
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 404
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 403
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 402
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 401
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Hoja Parroquial - Encuentro Nº 398
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 397
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 395
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 394
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Hoja Parroquial - Encuentro Nº 391
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Hoja Parroquial - Encuentro Nº 385
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Hoja Parroquial - Encuentro Nº 377
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 376
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Hoja Parroquial - Encuentro Nº 356
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Hoja Parroquial - Encuentro Nº 251
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Hoja Parroquial - Encuentro Nº 217
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 216
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 215
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 214
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 213
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 212
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 211
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 210
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Hoja Parroquial - Encuentro Nº 208
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 207
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 206
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 205
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 204
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 203
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 199
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 198
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 197
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 196
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 195
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 194
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 193
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 192
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 191
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 190
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 189
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 188
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 187
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 186
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 185
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 184
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 183
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 182
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 181
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 180
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 179
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 174
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 173
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 172
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 171
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 170
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 169
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 168
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 167
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 166
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 165
Hoja Parroquial - Encuentro Nº 161